Argentina bajo Milei: estabilidad macroeconómica, pero ¿a qué costo social?
La estabilización macroeconómica de Javier Milei contrasta con una creciente presión sobre los salarios, las jubilaciones, el consumo y el endeudamiento de las familias argentinas.
Argentina atraviesa una de las transformaciones económicas más profundas de las últimas décadas. Desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, el Gobierno ha aplicado un programa de fuerte ajuste fiscal, reducción del gasto público, liberalización económica y desregulación.
El resultado es una economía que, desde determinados indicadores macroeconómicos, presenta una mejora indiscutible: la inflación se ha reducido de manera extraordinaria respecto de los niveles de 2023 y la pobreza oficial llegó al 28,2% en el segundo semestre de 2025, su nivel más bajo en varios años. (Chequeado)
Pero esta es solamente una parte de la historia.
La otra pregunta, mucho más importante desde el punto de vista social, es qué está ocurriendo con el poder adquisitivo, el consumo, las jubilaciones, el empleo, el endeudamiento de las familias y la seguridad económica de la clase media y de los sectores de menores ingresos.
Y en este terreno el panorama resulta considerablemente más complejo.
La paradoja argentina
La economía argentina puede estar más estabilizada y, al mismo tiempo, una parte importante de la población puede sentir que su situación económica no mejora.
No existe necesariamente una contradicción entre ambas afirmaciones.
Una reducción de la inflación significa que los precios aumentan más lentamente. No significa que los precios hayan vuelto al nivel anterior ni que los ingresos hayan recuperado automáticamente todo el poder adquisitivo perdido.
Esta diferencia es fundamental para comprender la Argentina actual.
Durante 2024, el ajuste inicial produjo una fuerte contracción de la actividad y una caída significativa del poder adquisitivo. Posteriormente, la reducción de la inflación permitió una recuperación de determinados indicadores.
Pero la recuperación no ha sido homogénea.
Algunos sectores económicos se han beneficiado considerablemente de la nueva estructura económica, mientras que otros continúan soportando una fuerte presión sobre sus ingresos.
La pobreza: el dato que Milei puede exhibir
Sería incorrecto ignorar uno de los principales resultados positivos del Gobierno.
Según el INDEC, la pobreza pasó del 41,7% en el segundo semestre de 2023 al 28,2% en el segundo semestre de 2025. El dato representa una reducción de casi diez puntos porcentuales en un año. (Chequeado)
Es un resultado importante y debe ser reconocido.
Pero también es necesario observar qué ocurrió después.
Datos publicados durante 2026 indican que la pobreza habría vuelto a aumentar hasta alrededor del 30% en el primer trimestre de 2026. (Página|12)
Esto demuestra que la mejora no puede considerarse consolidada.
La pobreza monetaria, además, no mide por sí sola el bienestar de una sociedad. No incorpora plenamente cuestiones como el endeudamiento de las familias, la pérdida acumulada de poder adquisitivo, el acceso a determinados servicios, la calidad del empleo o la capacidad de afrontar gastos extraordinarios.
Por eso, utilizar exclusivamente la reducción de la pobreza como prueba de una mejora generalizada del bienestar sería insuficiente.
El problema de las jubilaciones
Uno de los ejemplos más claros del costo social del ajuste se encuentra en los jubilados.
Las jubilaciones mínimas continúan siendo un punto extremadamente sensible. El Gobierno mantiene un bono extraordinario de 70.000 pesos que no ha acompañado plenamente la evolución de los precios.
Los análisis de la evolución real de las jubilaciones muestran que el haber mínimo, especialmente cuando se considera el bono, ha perdido poder adquisitivo desde los niveles alcanzados durante los primeros meses del Gobierno de Milei. (elagora.digital)
Para un trabajador activo puede existir la posibilidad de aumentar sus ingresos mediante horas adicionales, cambios de empleo o actividad independiente.
Para un jubilado que depende casi exclusivamente de su prestación, esa posibilidad prácticamente no existe.
Por eso, la evolución de las jubilaciones constituye uno de los mejores indicadores para evaluar el costo social del ajuste.
El nuevo problema: el endeudamiento de las familias
Existe otro fenómeno que merece mucha más atención: el crecimiento del endeudamiento de los hogares.
Según datos recientes del Banco Central citados por El País, más de 20 millones de argentinos tienen algún tipo de deuda con bancos o entidades no bancarias, mientras que la morosidad de los créditos personales ha aumentado significativamente desde finales de 2023. (El País)
Este fenómeno puede interpretarse como una señal de que una parte de las familias está utilizando el crédito para compensar una insuficiencia de ingresos.
Y esto es particularmente importante.
Una familia que consigue mantener su consumo gracias al crédito no necesariamente está viviendo mejor.
Puede simplemente estar trasladando el problema hacia el futuro.
Salarios y empleo: la preocupación de la Argentina actual
Los datos más recientes muestran que la preocupación de los argentinos está desplazándose desde la inflación hacia los salarios y el empleo.
Una encuesta difundida el 21 de agosto de 2026 muestra que aproximadamente el 70% de la población considera negativa la situación económica y que salarios bajos y desempleo se encuentran entre las principales preocupaciones. (El País)
Esto debería ser una señal de alerta para el Gobierno.
Porque una economía no puede evaluarse únicamente por el equilibrio de sus cuentas públicas.
El verdadero objetivo de una política económica debería ser crear las condiciones para que el crecimiento se transforme en:
mayores salarios reales;
empleo formal;
inversión productiva;
aumento del consumo;
mayor capacidad de ahorro;
reducción sostenible de la pobreza;
y una mejora de las condiciones de vida.
Una Argentina con ganadores y perdedores
El programa económico de Milei está produciendo una profunda redistribución de oportunidades.
Sectores como la energía, la minería, algunas actividades exportadoras y determinadas empresas competitivas internacionalmente pueden beneficiarse enormemente del nuevo modelo.
Pero no todos los argentinos participan de la recuperación de la misma manera.
Una persona que posee activos financieros, empresas, tierras o inversiones vinculadas a sectores exportadores puede experimentar una realidad completamente diferente de la de un jubilado, un trabajador informal o una pequeña empresa que depende exclusivamente del mercado interno.
Esta es probablemente la cuestión económica más importante de la Argentina actual:
¿El crecimiento está llegando a la mayoría de la población o está concentrándose en determinados sectores?
La clase media también está bajo presión
La situación de la clase media merece una consideración especial.
La clase media argentina tradicionalmente ha funcionado como uno de los grandes amortiguadores de las crisis económicas.
Cuando los ingresos disminuyen, estas familias utilizan sus ahorros.
Cuando los ahorros se terminan, recurren al crédito.
Cuando el crédito se vuelve demasiado caro, reducen el consumo.
Y cuando tampoco pueden reducir más el consumo, comienzan a endeudarse.
Por eso el crecimiento de la morosidad constituye una señal particularmente importante.
La verdadera fortaleza de una economía no debería medirse solamente por cuánto crece el PIB, sino también por la capacidad de las familias para afrontar sus gastos sin depender crecientemente del endeudamiento.
El gran éxito de Milei todavía está por demostrarse
Sería simplista afirmar que el Gobierno de Milei ha fracasado.
También sería simplista afirmar que ha solucionado los problemas económicos argentinos.
Ha conseguido algo que durante décadas parecía extremadamente difícil: reducir drásticamente la inflación y avanzar hacia un equilibrio fiscal.
Pero estabilizar una economía no es lo mismo que transformar esa estabilidad en bienestar generalizado.
El verdadero test del modelo Milei comenzará precisamente ahora.
La pregunta ya no es solamente si Argentina puede controlar la inflación.
La pregunta es si puede hacerlo sin mantener una parte significativa de la población bajo presión económica permanente.
La verdadera prueba será el ciudadano
Dentro de algunos años, los historiadores podrán analizar el déficit fiscal, la inflación, el PIB, las reservas, la deuda y la inversión.
Pero para los ciudadanos comunes la evaluación será mucho más sencilla.
Un jubilado preguntará si puede vivir dignamente con su jubilación.
Un trabajador preguntará si su salario permite mantener a su familia.
Un joven preguntará si puede conseguir un empleo estable.
Una pequeña empresa preguntará si puede sobrevivir y contratar trabajadores.
Y una familia de clase media preguntará si puede pagar su vivienda, sus servicios, la educación, la salud y todavía conservar capacidad de ahorro.
Esa será la verdadera prueba del modelo.
Conclusión
La Argentina de Milei presenta una paradoja que merece ser analizada sin dogmatismos.
La macroeconomía ha mejorado en varios aspectos, pero la mejora macroeconómica todavía no se ha transformado de manera uniforme en bienestar social.
Reconocer la reducción de la inflación y de la pobreza no obliga a ignorar el deterioro sufrido por determinados grupos.
Del mismo modo, señalar las dificultades sociales no debería llevar a negar los avances macroeconómicos.
La discusión seria sobre Argentina debe superar la polarización entre “Milei salvó la economía” y “Milei destruyó la economía”.
La cuestión realmente relevante es otra:
¿Puede el modelo económico de Milei pasar de la estabilización a una etapa de crecimiento inclusivo, aumento sostenido de los salarios reales y mejora generalizada del nivel de vida?
La respuesta todavía está abierta.
Y será la evolución de los próximos años, más que cualquier discurso político, la que determinará el verdadero balance de la era Milei.
Fuentes consultadas
INDEC – Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina: estadísticas oficiales sobre pobreza, inflación, empleo, salarios y condiciones de vida. (Indec)
Chequeado: verificación de los datos oficiales sobre la evolución de la pobreza durante el Gobierno de Milei. (Chequeado)
El País – Argentina: evolución reciente del endeudamiento de las familias y de las principales preocupaciones económicas de los argentinos. (El País)
Página/12: análisis de la evolución reciente de la pobreza durante 2026. (Página|12)
El Ágora / análisis de jubilaciones: evolución real de la jubilación mínima durante el Gobierno de Milei. (elagora.digital)
Sobre el autor
Roberto Balbino cuenta con más de 30 años de experiencia en el sector financiero internacional. Su análisis se centra en economía, mercados financieros, banca, fintech, empresas y evolución de los principales mercados internacionales.
Este artículo expresa una opinión y análisis económico del autor, basado en datos públicos y fuentes estadísticas y periodísticas citadas.
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